El mercado de la automatización para piscinas está en plena efervescencia. Pero para quien quiere equiparse en 2026, la oferta resulta confusa: entre los pequeños analizadores flotantes, los sistemas modulares y los cuadros todo en uno, cuesta acertar y, sobre todo, estimar el coste real.
Hemos analizado las soluciones líderes del mercado. Esto es por qué un cuadro centralizado y autónomo sigue siendo la mejor estrategia, tanto técnica como económicamente.
🔍 Las tres grandes categorías del mercado
1. Los analizadores flotantes (p. ej. Flipr, Ondilo ICO)
Parecen pequeños flotadores dentro del vaso o en el skimmer. Llevan sondas (pH, ORP, temperatura) y se conectan por Wi-Fi o Sigfox.
- La ventaja: nada que instalar en el cuarto técnico y un coste de entrada moderado (entre 200 y 300 €).
- El límite principal: solo son informadores. Te envían un aviso («pH demasiado bajo»), pero no pueden actuar. Sigues siendo tú quien baja al cuarto técnico a añadir los productos.
- ¿Para quién? Propietarios de piscinas desmontables o vasos pequeños que quieren una simple ayuda al diagnóstico.
2. Los sistemas modulares (p. ej. Modul'eau, Klereo modular)
Compras un equipo central, el «cerebro», y añades módulos de pago para cada función: uno para el pH, otro para el Redox, un relé más para la iluminación…
- La ventaja: al principio solo pagas lo que necesitas.
- El límite principal: el coste se dispara muy rápido (ver comparativa abajo) y el cuadro eléctrico acaba hecho un enredo de cables.
3. Los cuadros todo en uno centralizados (p. ej. Bayrol Pool Relax, PoolNexus)
Es un autómata completo —a menudo en caja mural o carril DIN— que integra de serie todas las lecturas (pH, Redox, presión, niveles, temperatura) y todos los relés de mando (filtración, bombas dosificadoras, iluminación, bomba de calor).
- La ventaja: una gestión global —el cerebro lo controla todo— que permite interacciones inteligentes, como no inyectar cloro si la bomba está parada.
- El límite: requiere una instalación más estructurada al principio, por un profesional o por un particular con maña.
💶 La comparativa económica: el coste oculto de la modularidad
Tomemos una necesidad estándar para una buena piscina enterrada: automatización de la filtración, regulación automática de pH, regulación automática de cloro (Redox) y control de la iluminación desde el móvil.
| Funciones necesarias | Solución modular típica | Solución de marca «alta gama» | PoolNexus (objetivo) |
|---|---|---|---|
| Cerebro / equipo base | ~ 450 € | Incluido | Incluido |
| Regulación pH (sonda + tarjeta + bomba) | + 350 € | Incluido | Incluido |
| Regulación Redox (sonda + tarjeta + bomba) | + 450 € | Incluido | Incluido |
| Relés de iluminación y temperatura | + 150 € | Incluido | Incluido |
| Aplicación móvil y conectividad | A menudo 50 €/año (suscripción) | Incluido | Incluido (Matter/MQTT) |
| Total estimado con IVA | ~ 1.400 € + suscripciones | 2.500 € a 3.500 € | ~ 1.500 € |
Nota: son estimaciones medias del mercado (sin instalación) en 2026.
El problema de las «opciones»
En muchos fabricantes tradicionales, en cuanto quieres añadir un sensor de temperatura del aire o el control de la cubierta, te facturan una tarjeta de ampliación de más de 200 €. El presupuesto inicial se dobla enseguida.
🏆 ¿Por qué el todo en uno rinde más?
Más allá del dinero, la ventaja técnica del cuadro todo en uno está en la inteligencia cruzada.
En un sistema modular o fragmentado, el módulo que gestiona el pH no siempre habla con el que gestiona la filtración. Con un autómata central como PoolNexus, el procesador tiene toda la información a la vez. Puede tomar decisiones de seguridad avanzadas:
«Quiero inyectar pH menos (acción). Pero veo que la presión del agua es cero (sensor) Y que la bomba de filtración está apagada. Así que bloqueo la inyección, para no crear un tapón de ácido en la tubería.»
Esa seguridad y esa coherencia de software son la fuerza de un cerebro único.
Conclusión: el enfoque de PoolNexus
Nuestra filosofía es simple: la modularidad del hardware le sale cara al cliente. Por eso el autómata PoolNexus apunta a un precio justo —alrededor de 1.500 €— integrando de forma nativa todas las entradas y salidas que puedas necesitar: varias sondas BNC, entradas para presostatos, relés de potencia…
No tendrás que comprar una tarjeta carísima el año que viene para automatizar tu bomba de calor. El hardware ya está listo; bastará con activarlo en el software. Eso es domótica sin concesiones.